Marijuana

El turismo de drogas forma parte de los numerosos temas de los que quiero tratar en este blog hace ya un par de semanas, pero por falta de tiempo para hacer búsquedas sobre esto, es solo ahora que puedo publicarlo. Es uno de los asuntos que llama la atención de mucha gente, aunque su existencia queda un poco desconocida por la mayoría de las personas a quienes preguntaba. Hasta ahora, el turismo de drogas atrae más a los jóvenes que a los demás; y si antes, el turismo sexual se coloca en el primer sitio si queremos clasificar los turismos que no trae ventajas a nadie a parte del “consumidor”. En efecto, al país que recibe a los turistas que llegan en su territorio para practicar este tipo de turismo, no es nada beneficioso, ni para su economía porque no contribuyen en aumentar y mejorar su volumen de negocios. Por el contrario, el fenómeno trae problemas para el Estado y para la gente que vive en el barrio donde se consume. Acabamos con la introducción y ahora vamos a ver de qué se trata en realidad?

El turismo de drogas, llamado también narcoturismo no es más que el hecho de desplazamiento de los “amantes de drogas” (que sea tabaco, café, etc.), o sea, quitan su país para encontrar lo que necesitan. Pues busca un lugar donde puede comprarlo y adquirir el mercantil más barato y sin riesgo de ser cogidos por la policía, en suma, un país libre donde la toma de drogas queda tolerado. Ahí donde pueden consumirlo ahí mismo. El turismo de drogas se practica sobre todo en los Países Bajos, más precisamente en Ámsterdam, esta ciudad es famosa por ser el destino ideal para los aficionados de drogas, parece que desde los años 60 y 70, los oficiales han tolerado la toma y la venta de drogas. Por esa razón, muchos drogadictos llegan ahí para consumir drogas tales como el cannabis, el hachis, la marihuana, la cafeína a precios muy baratos, ahí, las legislaciones son “pacificas” y aprovechan de la ocasión. Ahora vamos a ver los lugares donde se puede ver a gogo los tipos de psicotropos. Primero hay lo que llaman “coffee shops” o sea la tienda donde se vende “café” normalmente, pero en realidad, es donde se vende y se consume directamente cannabis. Este tipo de viajes genera lo que llamamos el turismo canábico. Notamos que no hay que confundir “smart shops” que son tiendas que comercializan productos a base de semilla de cannabis, plantas psicotropas y diversos productos alucinógenos y otros variantes.

En pocas palabras, otro motivo que empuja a los jóvenes habitantes de los países europeos vecinos emprender un viaje canábico en los Países Bajos por las condiciones, las legislaciones tolerantes sobre le venta, el consumo y la toma de drogas. Este artículo no es más que informativo pero aconsejo a los jóvenes que son los blancos y victimas de la droga hacer este tipo de turismo. Mejor viajar ahí para descubrir sus ventajas turísticas, recorrer la capital neerlandesa entre los canales mediante chalanas, barcos, o bien propongo otra idea, la de visitar el Museo de Van Gogh y ver sus obras magnificas en cuadros. Y ya que estamos hablando de museo, no hay que olvidar visitar el Museo de Rijksmuseum o bien el Museo de la Casa Rembrandt. Aunque había ya réplicas sobre este fenómeno de turismo de drogas en Rótterdam, el proceso sigue existiendo, aunque establecieron la ley de Damocles. Para información, en Tailandia también empieza a ocurrir lo mismo.