En un mágico lugar sobre el mar mediterráneo, se encuentra el Restaurante La Cucanya de Vilanova i la Geltrú, un magnífico restaurante dedicado a la cocina marinera, local y de temporada que destaca por su privilegiada ubicación, sobre el mar mediterráneo y sus verdes y extensos jardines.

Con más de 25 años de historia, este  antiguo restaurante de cocina italiana se ha convertido a lo largo de los años en uno de los lugares más míticos de la ciudad y de la comarca, referente gastronómico de la región y un espléndido lugar de celebraciones, principalmente bodas. Todo amante de la buena comida y del mar,  debería visitarlo sino lo ha hecho ya.

Inmerso en un antiguo pueblo pesquero,  el Racó de Santa Llucia, las instalaciones del Restaurante La Cucanya sorprenden por sus increíbles vistas al mar y a la playa de Vilanova, así como sus increíbles jardines. Un entorno mágico, donde el verde se conjuga con el azul del mar mediterráneo creando un paisaje, que aunque pueda parecer una exageración, enamora a todos sus visitantes.

La sensación de estar en ese lugar es tan placentera que recomendamos fervientemente una visita. Y qué mejor manera que hacerlo, que disfrutando de una calçotada ahora que empieza la temporada de calçots.

Durante los meses de invierno, el restaurante ofrece tres menús calçotadas con Calçots del huerto de Mas Torrents, carne a la brasa, postre y bebida. Existen tres opciones diferentes.

La experiencia de las calçotadas nos permitirá disfrutar del restaurante en su máxima totalidad, empezando la jornada tomándonos los calçots con nuestros amigos o familia en los jardines de La Cucanya con vistas al mar y posteriormente, disfrutando de sus grandes y privados salones –se pueden reserva si son un grupo grande-. El restaurante cuenta con varias salas privadas.

Para finalizar esta experiencia gastronómica, si lo desean pueden tomarse un café o una copa, en el exterior, donde durante los meses de invierno se puede apreciar unas increíbles puestas de sol. Descubre uno de los mejores lugares a donde comer calçots