Ahora que el verano ha llegado a su fin y las fechas del frío empiezan a acercarse, dentro de la comunidad del buceo en nuestro país, son muchos y muchas los que guardan su equipo en algún rincón del hogar y lo abandonan hasta que la primavera siguiente vaya haciendo aparición.


Muchos de estos buceadores abandonan la práctica del buceo por desconocimiento. Desconocimiento de las grandes ventajas que tiene bucear fuera de temporada y lo realmente asequible que resulta hacerlo de una manera cómoda y satisfactoria.


La mayoría de los buceadores creen que bucear en invierno equivale a pasar frío, mala mar y malas condiciones para el buceo. Parte de razón tienen, pero vamos a dar una serie de argumentos para desmontar ciertos mitos.

Frio
Si bien es cierto que la temperatura del agua desciende mucho en invierno, hacerse hoy en día con un traje seco que nos aísle totalmente del frío exterior y nos permita realizar 1,2 o 3 inmersiones en una jornada, es muy económico, pudiendo encontrar modelos de muy buena calidad por menos de 500€.


Mala Mar
Si bien el mar se muestra más bravo en invierno, gozamos de muchas jornadas con mar plano, sol que no difieren en demasía de muchas jornadas de verano, especialmente si realizamos la inmersión en horas tempranas (9 -10 de la mañana).


Baja Visibilidad
Si bien la visibilidad desciende ligeramente, no lo hace tanto como para justificar el perderse las grandes ventajas que nos da el bucear en invierno.


Ventajas
Menor volumen de gente.
Más opciones de elegir.
Posibilidad de servicio más personalizado.
Mejores precios.
Y un sinfín de elementos que hacen que bucear en invierno sea una MUY BUENA OPCIÓN.