Muchas son las fotos que llenan las redes sociales con el anochecer de la capital española desde muchos rincones llamados “escondidos” por los propios usuarios. Pero el rincón escondido de la noche lo encontramos nosotros viviendo una experiencia única y sobre todo diferente animando nuestras ganas de seguir buscando más escondites en esta ciudad.

Todo surgió porque cansados de ir a los mismos sitios de siempre y salir, beber, el rollo de siempre, buscar una alternativa en la noche que saciara nuestras ganas de divertirnos y vivir una experiencia nueva. Con una navegación rápida por el mar de internet encontramos La Guarida, un lugar que cumplía todos nuestros requisitos involucrándonos en un juego de intriga desde el mismo momento en que realizamos la reserva, nos estuvieron mandando pistas hasta la misma noche para encontrar el lugar donde se iba a realizar la fiesta.

¿Qué encontramos cuando llegamos?
Un ambiente envuelto en los años 20 donde el mismo Al Capone nos recibió siendo el anfitrión de la fiesta. Si ya estábamos envolviéndonos de su ambiente solo con la decoración, en el momento que nos llego la cena y disfrutamos de su espectáculo nos ganaron para querer más y más, porque no se queda ahí solo, una vez terminas de cenar empieza la diversión en su casino donde juegas a la ruleta, al blacjack y distintos juegos clásicos para acumular puntos, en ese momento tu único objetivo es ser el grupo que acumule más puntos para ser los ganadores de la noche y conseguir el gran premio, todo siempre sin hacer trampas y no contar las cartas, más que nada porque con las risas que te estás echando no serías capaz de concentrarte.

Pero si aún pensábamos que la noche podía acabar ahí, pues no. Si tienes la suerte de ser el ganador del casino tu grupo se va de paseo en su limusina vintage bajo la mirada de los edificios de Madrid mientras disfrutas de una botella de cava y un fotógrafo que se hace cargo de retratar toda la experiencia que estás viviendo. Si no fuisteis el grupo más hábil, no ocurre nada porque en la guarida nadie pierde y sigues con el baile y el buen rollo que se ha formado en toda la noche con el resto de grupos.

Si lo que buscas es una noche distinta como hacíamos nosotros, te recomendamos la guarida para vivir los años 20 en el siglo XXI.