A la hora de viajar, especialmente en viajes de largo recorrido, muchas veces -y sobre todo después de un invierno agotador y con muchas obligaciones- nos gustaría que nos dijeran te llevo donde quieras y con un viaje a tu medida, sin necesidad de esperar, de hacer mil trámites ni de elegir la forma más barata para ir. Sólo queremos que nos digan “tú haz la maleta y, simplemente, ponte cómodo”.  En estos casos sería mejor decidirse por un trayecto transoceánico, un viaje a China, por ejemplo. Un viaje a medida para recorrer China como tú quieras.

Pero ¿qué podríamos ver en este país milenario con cultos , mitos y leyendas plagados en cada uno de sus rincones en contraste con esa nueva China casi occidental rebosada de mercancías , gente vendiendo y consumiendo sin límite en las calles?

Te recordamoslas cuatro curiosidades de China más irresistibles; esos lugares de culto del gigante asiático que no querrías perderte:

La gran muralla china con más de 3.000 km de longitud es impresionante. ¡Eso sí!No es cierto lo que dicen: No se ve desde el espacio, esto es un mito o una leyenda que cuándo vayas a la luna comprobarás.Su construcción fue una especie de obsesión de la dinastía Ming por proteger a China del resto del mundo:un hecho quese ha filtradoen la propia cultura china durante siglos. Si os fijáis incluso el ideograma de país en la lengua china está compuesto de cuatro muros. 国
Fue construida antes que el muro de Adriano, pero reconstruida después varias veces.  (entre el siglo V a. C. y el siglo XVI)

Otro lugar para visitar es el templo del cielo, una especie de farolillo gigante donde para acceder a él se escalan una serie de nubes de peldaños de mármol.
Está rodeado de una muralla exterior e interior . Todo este conjunto arquitectónico estuvo diseñado según la cosmología China, para imitar en cierta forma al cielo. Y aquí el emperador ofrecía sacrificios y súplicas al Gobernante del Universo.Además, es el templo más grande de toda China. Deléitate con sus paredes, columnas y techos todo ello siempre tiene un simbología, como siempre en China.

La ciudad prohibida, construida en 1406 durante la dinastía Ming. Se necesitaron más de dos cientos mil obreros para construirla en 15 años. Sus famosas puertas rojas de entrada, cerradas al mundo durante cinco siglos. Adéntrate en esta isla inmensa  surcada por zanjas y una gran muralla.  Poblada de palacios, salas y otras dependencias con ocho mil setecientas habitaciones en las que antiguamente se podían alojar diez mil personas.  Además, mira sus victoriosas e inmensas plazas que pueden acoger a noventa mil espectadores. Algunos chinos practican un rito de iniciación para entrar en esta prohibida ciudad.

Y por último, damos un pequeño salto y nos encontramos en las grutas de Yungang construidas hacia el año 460 a.C y, situadas cerca de la ciudad de Datong, al oeste de Beijing que, por si tienes alguna duda, es lo que muchos conocemos como Pekín. Aquí podrás admirar las distintas grutas adornadas con impresionantes y eternas estatuas de piedra budistas y esculturas de antiguos instrumentos chinos como el Konghou, Pipa….

No olvides practicar taijiquan…que ¿qué es? ¡Pues taichí! Podrás deleitarte con sus elegantes movimientos en cualquier parte de China.

No te quedes atrás, siente el mundo y comprende la alteridad.“Las experiencias externas, sirven para sentir el Mundo. Y las experiencias internas, para comprenderlo » decía Lao-Tsé.