Como se considera como alojamiento internacional, tienen unas normas que seguir. Ideal para un viaje con la familia. Se sentirá como en su casa. El sistema se inclina sobre todo sobre una cohabitación. Es el propietario que se ocupa de todo, comparten la misma casa con sus clientes, o más bien sus huéspedes. Claro, los invitados pueden tener la misma intimidad que en los hoteles, sólo se comparten los baños, el salón y la cocina. A veces, podemos encontrar en algunas una pensión completa; y por la cena, los invitados cenan con los propietarios. Una total convivialidad pero se disfruta siempre de su intimidad. Hay muchos propietarios que se ocupan de todo su viaje, desde su llegada en el lugar hasta su última estancia, desde el desayuno hasta la cena, incluso las actividades practicadas durante sus vacaciones. Sin hablar de la comodidad que puede tener en una casa rural, su estancia es más que una perfección.

Otra ventaja alquilando una casa rural reside en el hecho que es totalmente económico. En grupo, en familia, en pareja o sólo, alojarse en una casa rural es siempre más ventajoso que en otros con los mismos servicios. El precio añadido al atento servicio del propietario, alojarse en una casa rural es ideal para sus próximas vacaciones. A parte de todo esto, si quiere escaparse un poco del cotidiano, del estrés de la vida en la ciudad, del trabajo, no hay nada mejor que pasar unos días en una casa rural que ofrece la pureza de la naturaleza.

Vivir en una ambiente fuera de lo común es lo que todo busca cuando se trata de vacaciones, pero una estancia en una casa rural es más que un descanso, relajación, tener estos con precio asequible es una verdadera felicidad para los veraneantes.