Muchas personas se interesan por las Islas Canarias como destino turístico por sus playas y, particularmente, por su buen clima. Pero cada una de sus islas esconde tesoros de naturaleza en estado puro que, en ocasiones, pasan desapercibidos por los turistas que viajan con un pack vacacional completo y que nadie debería perderse.
En el caso de la isla de Tenerife existen extraordinarios paisajes naturales capaces de sorprender al visitante. Aquí se da un cambio radical paisajístico de un punto a otro de isla, pasando de desiertos como el valle de Las Cañadas a paisajes verdes llenos de vegetación como el Parque Natural de Anaga.
Nuestra recomendación para los amantes de los viajes que se escapan de la tradicional estancia en los puntos más turísticos de una ciudad, es coger una habitación en alguno de los acogedores hoteles en Tenerife para tener un lugar en el que descansar después de haber visitado los extraordinarios parajes naturales de la isla. ¿Quieres saber qué no perderte? Toma nota de nuestros consejos.

3 visitas imprescindibles en Tenerife más allá de las playas

Parque Rural de Anaga: nada más y nada menos que 14.500 hectáreas de naturaleza en estado vivo. En el noroeste de la isla, este espacio protegido está lleno de valles, barrancos y bosques en distintas alturas que terminan en el mar formando paisajes y vistas espectaculares.

Punta del Teno: de difícil acceso pero visita imprescindible. Se trata del extremo más occidental de Tenerife hasta el que se llega atravesando el pueblo de Buenavista. Unas vistas impresionantes. Allí, en la tranquilidad y silencio que rodea al faro que reina este punto, podremos observar la unión de la tierra volcánica de la isla con el océano en todo su esplendor.

Parque Nacional de las Cañadas del Teide: El Teide es una visita obligada cuando uno va a Tenerife y, aunque realmente se puede ver desde cualquier punto de la isla porque está en el centro, lo mejor es acercarse a visitar el parque natural de cerca. Y es que no sólo impactará la visión de la cima más alta de España, el valle lunar que lo rodea es como estar en otro planeta. Recomendamos subir hasta las Cañadas por la carretera de La Esperanza o desde la carretera de La Orotava para no perdernos el mar de nubes.