Cuando pensamos en las vacaciones, la mente vuela a lugares de ensueño y como solemos querer de lo mejor, no nos conformamos con poco. Unas vacaciones tienen que ser variadas, tiene que haber tranquilidad que nos haga olvidarnos del tiempo y disfrutar de cada segundo sin tener que preocuparnos por nada más que de descansar y disfrutar. Sin embargo también queremos sorpresas y distraernos, ocio y entretenimiento, playa y montaña y que las zonas sean además de fácil acceso… y lo bueno es que lo podemos llegar tener. Unas vacaciones en Alicante y la Costa Blanca ofrecen todo esto.

El mar mediterráneo baña las costas del litoral de Alicante, denominada la Costa Blanca, constituida por 244km de costa. Las localidades más importantes que comprende son Denia, Calpe, Altea, Villajoyosa, el Campello, Elche, Guardamar del Segura, Torrevieja y Orihuela Costa entre otras.

Alicante tiene una gran oferta de playas de aguas cristalina, las playas de la Costa Blanca normalmente no cubren mucho en la orilla, una ventaja para las familias que vayan con los niños. Aunque si prefieren calas o playas rocosas pueden ir a la zona de Villajoyosa o en las calas de Carbo de Huertas (combinan roca y arena) en ésta última se pueden encontrar mucho naturista y también puede practicar el buceo.

Se pueden alquilar apartamentos en Alicante y se puede acceder tanto zonas rurales como a zonas costeras, se puede encontrar tanto modernidad como tradición, ciudades y naturaleza, barullo y tranquilidad, puede elegir según el ánimo del día lo que quiere hacer.

Una vez que estéis en Alicante, no podeis dejar de ir a la Isla de Tabarca, se accede en barco desde el puerto de Alicante y podéis visitar el pueblo pintoresco de Pont Vell y apreciar la comida típica de la región y por supuesto disfrutar de las playas y del buceo.